Siempre he sido la pequeña princesa de papá. El volvería temprano del trabajo sólo para llevarme a caballito sobre su espalda o sólo porque sentía miedo de la señora Gómez. Muchas mujeres han ido a molestar a mi casa, porque quieren coquetear con mi papá. Pero el ya tiene su princesa.Para celebrar que yo era tan buena niña, me traía un vestido de princesa cuatro veces al año, para cada cambio de estación. En otoño, mi vestido tenía tonos violeta, en primavera, eran rosados, en invierno, azules, y en verano... en verano, eran de un naranjo dorado. Me gustaba mucho el color, pero... tenía un olor muy feo. Le pregunté a papá una vez, a los 9 por qué los vestidos de verano olían tan raro, y se molestó mucho, me dijo que era un tipo de tela muy fino, exclusivo y difícil de conseguir, que no fuese tan quisquilllosa. A veces se irritaba con la señora Gómez, pero nunca demostraba físicamente la rabia. Ahora yo veía, olía, y sentía su ira. Que se enojara tanto me asustó tanto que comencé a llorar. Papá nunca se enojaba así conmigo.
Metomó entre sus fuertes brazos y me sentó sobre sus rodillas. Y comenzó a cantar
Linda golondrina
Tráeme primavera
Tráeme una alegría sincera
Tráele una rosa a mi niña
Que todo el día me espera
Que en secreto, un ojo me guiña
Bella golondrina
golondrina espera
que llevas mi vida entera
Bella golondrina
Dile a mi niña
su sonrisa es mi bandera
Yo soy su princesa, ya casi no vienen esas brujas que
quieren ser reinas, vienen un par de veces y luego entienden que yo estoy
primero. No vuelven.
Hoy tengo 14. Papá me dijo que ahora que soy mujer, podré aprender el oficio de hacer vestidos, y cómo escoger las mejores telas. Estoy emocionada, porque sólo había ensayado con mis Dolfies, y hacer un vestido para una mujer de verdad es difícil. Me dijo que esta noche iríamos a un lugar para comenzar a hacer el vestido de verano, antes de que cumpla 15, a los 15 empezaré a recibir sólo uno cada año.
La noche está fresca, y papá carga un maletín.
Papá abre la puerta de un edificio residencial, pero nadie nos ve. Subimos al piso 12 por el ascensor. Mientras mi padre abre la puerta del 1204, yo quedo maravillada con las luces que el horizonte nos regalaba, asomándose por un ventanal en el edificio.
Linda golondrina..
Comencé a murmurar.
-Te estás demorando, princesita.
-Ya voy papá
Entrando en el apartamento, sólo iluminado por luces de la ciudad, no puedo ver mucho.
-Por acá.
Caminamos hacia el comedor:
En el suelo hay dos mujeres inconcientes.
-He aquí la tela más fina, querida princesa. Aprenderás a cosecharla y a trabajarla.
Sacando un bisturí de su maletín.
Horrorizada, le dije a mi padre:
-PAPÁ, ME DA ASCO EL OLOR A AUTOBRONCEANTE.
Inspirado en esta historia
Hoy tengo 14. Papá me dijo que ahora que soy mujer, podré aprender el oficio de hacer vestidos, y cómo escoger las mejores telas. Estoy emocionada, porque sólo había ensayado con mis Dolfies, y hacer un vestido para una mujer de verdad es difícil. Me dijo que esta noche iríamos a un lugar para comenzar a hacer el vestido de verano, antes de que cumpla 15, a los 15 empezaré a recibir sólo uno cada año.
La noche está fresca, y papá carga un maletín.
Papá abre la puerta de un edificio residencial, pero nadie nos ve. Subimos al piso 12 por el ascensor. Mientras mi padre abre la puerta del 1204, yo quedo maravillada con las luces que el horizonte nos regalaba, asomándose por un ventanal en el edificio.
Linda golondrina..
Comencé a murmurar.
-Te estás demorando, princesita.
-Ya voy papá
Entrando en el apartamento, sólo iluminado por luces de la ciudad, no puedo ver mucho.
-Por acá.
Caminamos hacia el comedor:
En el suelo hay dos mujeres inconcientes.
-He aquí la tela más fina, querida princesa. Aprenderás a cosecharla y a trabajarla.
Sacando un bisturí de su maletín.
Horrorizada, le dije a mi padre:
-PAPÁ, ME DA ASCO EL OLOR A AUTOBRONCEANTE.
Inspirado en esta historia

