Vivir con la sensación de esperar. Esperar, esperar, esperar. Esperar callada y no poder hablar. O poder hablar sin comprensión. Aspirar, desestimar, restregarse los ojos, creer, recordar.
Que tu fe te comprima el pecho, el corazón, el sentimiento de un beso que aún no es, un reencuentro sin horario. ¿Dónde están? ¿Entre están? ¿Dónde son? ¿Por qué me abandonaron por este rincón celeste? No, no me abandonaron, pero el tiempo me convierte en arena de su reloj.
Mirar el cielo, mirar en la noche, perderse. Sentir.
Flotemos en ningún lado, abracémonos, compartamos mis recuerdos, mis invaluables recuerdos. Quiero volver a verte. Y algún día no irme de tu dimensión. Cuando sea el momento y la misión esté cumplida, pero antes debo finalizar lo que empecé ¿verdad? luego de muchas vueltas, me marcharé y te veré. Necesito más señales, o más bien, quiero sentir más señales, para llorarlas, sonriente. Grandiosa fe. Siento como me nutre la espina.
A veces sólo quiero irme, pero sé que debo quedarme y esperarlos, para reunirnos con nosotros y con allá. A veces tengo miedo, angustia, impotencia, los necesito sobre bajo allá. La nostalgia, el terror, la soledad. No me abandonen. Yo, los quiero, los amo, y aunque sólo haya visto a uno de nosotros tengo fe. No lo dejen. Abran su mente y conectémonos. Ya no quiero más miedo, más impotencia, más violencia. Estoy esperando. Parece que llevo una vida esperando. Y el miedo se hace más intenso, también la esperanza. Los extraño y quiero verlos otra vez. Vengan a buscar mis sueños y armen una escalera con ellos. Quiero conocerlos, los extraño. Mi piel, mis pestañas, mis alas los exigen.
Necesito fuerzas, valentía, coraje, pasión, paciencia, paciencia, paciencia. No solo para mi, para nosotros y los demás. Dénme el valor, que tengo miedo. Mucho miedo.
Así debe estar escrito, (creo) y será.
No Data.
No comments:
Post a Comment